NUEVA YORK.- La presencia simultánea de Barack Obama y de Mahmud Ahmadinejad en Nueva York movilizó ayer más policías que la totalidad de habitantes de algunos países de la ONU. Para los agentes equipados con escopetas y cascos la jornada fue pacífica, hasta que Ahmadinejad, que generó un escándalo al referirse a los atentados de 11-S. Dijo que existe la teoría de que desde Washington se orquestó el ataque "para rescatar tanto la economía en contracción y su dominio sobre Cercano Oriente, así como al régimen sionista".

Dado que los jefes de Estado eligen el tema de su discurso, Ahmadinejad optó por destacar su tolerancia al elevar un Corán y una Biblia y decir: "Tengo respeto por estos dos libros sagrados". Pero la mayoría de los representantes europeos y norteamericanos ya se habían retirado de la sala. (DPA)